
Veo tu Mar y como entra en la costa que a su vez entra en él; ambos como si fueran a girar en torno a un invisible punto geométrico, en una danza circular y derviche igual a la de los planetas alrededor del Sol, del Sol en torno a Alfa de Centauro, de Alfa de Centauro alrededor del centro del Universo.
Veo a tu mar y tu costa formar una figura parecida al símbolo del Tao.
Y a tu cielo envolver el intento con calma y sonrisas, a las nubes hacer su trabajo atemporal y en el fondo de las aguas a alguien naciendo, alguien muriendo, alguien sintiendo no reconocidos terrores mientras con vida autónoma, esperanzas aún sin cuerpo comienzan su viaje desde 13.000 metros de profundidad con destino al Sol.
Me pregunto cómo será ese rumor de almas, qué te dirá, que hace que te quedes quieta escuchando, mirando, oliendo, ensueño de partos en tu corazón atento y en la bella atención de tus ojos y tus manos dispuestos a capturar todo eso en un molde de plata y celuloide.
No se si has estado atenta a los rumores de tu mente mientras tomabas la instantánea. Si lo has hecho, entonces habrás escuchado, de primera mano, un mensaje de Dios. No es cosa sencilla la fotografía, se de cuenta uno o no de lo que está haciendo.
(Gracias JSA)